lunes, 14 de enero de 2013

El ciclo de la Historia

Hace unos pocos años que he comenzado una nueva afición que me lleva a caminar por los senderos más diversos. Esta afición me ha hecho descubrir paisajes increíbles tan cercanos a nuestras casas que me han sorprendido gratamente. A estos lugares se suele llegar tras una larga caminata en muchas ocasiones con una pendiente respetable que hace que mis quilos de más lancen a mi corazón a velocidades disparatadas y mi respiración se parezca más a una locomotora de vapor arrastrando cientos de vagones de mercancías. Pero por otro lado también me ha llevado a lugares ocultos cerca de nuestras viviendas. Hace unos días llegué a un parque cerca de mi casa y tras un rato de paseo me senté en un banco.

En estos lugares las nuevas estructuras luchan unas contra otras, empujándose vivamente, intentando ahogar entre gritos de cristal, ladrillo y hormigón las viejas piedras que en realidad forman parte más íntima de nuestro ser. Vivimos tras vidrio y cemento pero nuestras raíces siguen hundidas en los cimientos de la Historia. Me fascinan estos lugares donde, por alguna razón que se me escapa, los humanos hemos estado arremolinados desde nuestro días más lejanos. Sentado en el banco de este parque, viendo jugar a nuestros niños me vuela la imaginación miles de años atrás y veo a los hijos de aquellos hombres jugando de forma parecida. Han cambiado las indumentarias, los peinados o las herramientas que utilizamos, pero nuestra mentalidad ha cambiado poco. Seguimos haciendo lo posible para que nuestros hijos crezcan sanos y felices, intentamos buscar la felicidad, el amor, la prosperidad y lo seguimos haciendo aferrados a la misma tierra sin recabar en que seguimos repitiendo una y otra vez el ciclo de la Historia.


1 comentario:

  1. Estupendo comienzo; me gustan tus reflexiones y la forma en que las trasmites.
    Pero sobre todo, mil gracias por la promesa cumplida...como dice uno de mis héroes preferidos: te seguiré hasta el infinito y más allá.

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